Seguros populares y solidarios

Nutricion

 Bien, una “alimentación nutriente” es aquella que contiene todas las sustancias requeridas por el organismo, es decir CARBOHIDRATOS, GRASAS, PROTEINAS, (considerados macronutrientes) VITAMINAS, MINERALES, AGUA (considerados micronutrientes) y por supuesto fibra que está considerada en los carbohidratos, todas ellas distribuidas correctamente a lo largo del día, lo cual redundará en un buen funcionamiento corporal.

 Pero, ¿qué son cada uno de los elementos que acabamos de leer?

 Los CARBOHIDRATOS son la primera fuente de energía que utiliza nuestro cuerpo para su buen funcionamiento, es decir su consumo en cantidades adecuadas ayuda a mantener la actividad de nuestros músculos, la temperatura corporal, la presión arterial,  la actividad de nuestro cerebro, etc.

 Nuestro organismo los metaboliza para convertirlos en la energía necesaria, pero cuando ingerimos elevadas cantidades de ellos en nuestra dieta, el cuerpo los almacena en forma de grasa. Ejemplo de carbohidratos son los cereales como el arroz, la quinua, el salvado de trigo, los granos como el choclo, los tubérculos como la papa, la yuca, la zanahoria, el plátano y por supuesto el azúcar de las frutas, de la miel, y el azúcar común, es conveniente no usar mucho esta última pues por ser un oxidante muy poderoso, acelera el envejecimiento celular.

 Si bien es importante el consumo diario de estos elementos, debemos saber que la ingesta exagerada de los mismos puede producir obesidad y enfermedades cardíacas.

 Las GRASAS, también llamadas lípidos, aportan al organismo mucha energía, pero a diferencia de los carbohidratos, no son las primeras en ser “consumidas” por el cuerpo para su funcionamiento, más bien sirven como reserva energética para el organismo. Las grasas juegan un papel muy importante en el mantenimiento de una piel y cabellos saludables, en el aislamiento de los órganos internos, en el mantenimiento de la temperatura corporal y promoviendo la función celular saludable, pues forma parte de la membrana celular.

 Dentro de las grasas que consumimos en nuestra alimentación tenemos las saturadas y las insaturadas. Las grasas saturadas están presentes en las carnes animales, embutidos, mayonesa, manteca, huevos, leche y derivados; el consumo excesivo de ellas es el causante de la ateroesclerosis, que es la formación de placas de ateromas (grasas) en las arterias, es por esta razón que es preferible evitar su consumo.

 La insaturadas son las que tienen origen vegetal, es decir los aceites de oliva, maíz, girasol, soya y avena, los mismos que al contrario de las grasas animales o saturadas, previenen la ateroesclerosis. Cabe recalcar que el consumo de estos aceites es preferible que se lo haga de manera cruda, pues al calentarlos se convierten en grasas saturadas, trayendo como consecuencia la misma acción dañina para nuestro organismo.

 Las proteínas son una parte muy importante del cuerpo humano pues son las que dan la estructura a la piel, los músculos, órganos y glándulas. Las proteínas también se encuentran en todos los líquidos corporales, excepto la bilis y la orina.

 Necesitamos las proteínas en la dieta para ayudarle al cuerpo a reparar células y a producir células nuevas. La proteína también es importante para el crecimiento y el desarrollo durante la infancia, la adolescencia y el embarazo.

 Los alimentos que contienen proteínas se agrupan en proteínas completas o incompletas. Las proteínas completas se encuentran en alimentos animales tales como la carne de res, el pescado, la carne de aves, los huevos, la leche y los productos lácteos, como el yogur y el queso. Las semillas de soya son la única proteína vegetal considerada como proteína completa.

 Las proteínas incompletas abarcan fríjoles, arvejas, nueces, semillas y granos. Una pequeña cantidad de proteína incompleta también se encuentra en las verduras. Las proteínas vegetales se pueden combinar con carbohidratos para formar una proteína completa. Los ejemplos de proteínas vegetales completas y combinadas son el arroz y los fríjoles, la leche y el cereal de trigo, el maíz y los fríjoles.

 Debemos tener en cuenta que la escasez en el consumo de proteínas en la dieta trae como consecuencia la desnutrición. Y por el contrario una dieta rica en carnes puede contribuir a que se presenten niveles elevados de colesterol, u otras enfermedades como la gota. Una dieta rica en proteína también puede sobrecargar los riñones.

 Dentro de los micronutrientes tenemos las VITAMINAS que son nutrientes necesarias para el buen funcionamiento celular del organismo y, a diferencia de algunos minerales, actúan en dosis muy pequeñas. Nuestro cuerpo no puede fabricarlas por sí mismo y sus funciones consisten en activar la oxidación de la comida, las operaciones metabólicas y facilitar la utilización y liberación de la energía proporcionada a través de los alimentos. Son como la chispa que enciende un fuego, se necesita en poca cantidad pero el resultado es muy grande y bueno.

 Los alimentos ricos en vitaminas son los vegetales y las frutas, es conveniente consumirlos en grandes cantidades en nuestra alimentación diaria pues su consumo previene enfermedades como el raquitismo, la pelagra, el escorbuto, enfermedades muy frecuentes en países como el nuestro donde el índice de desnutrición es elevado. Su carencia también puede ocasionar alteraciones de la visión y el crecimiento (vit A),  trastornos de la coagulación (vit. K), trastornos en la fijación de calcio en los huesos (vit. D), baja de defensas (vit. C), etc.

 La función de los minerales en el organismo es tanto estructural como reguladora. Entre ellas están: constituir tejidos como hueso y dientes, regular la transmisión neuromuscular (el paso de los impulsos eléctricos desde los nervios a los músculos), mantener la permeabilidad de las membranas celulares, y mantener el balance de agua y electrolitos de nuestro cuerpo. Asimismo, participan en procesos tales como la regulación  del metabolismo, la contracción muscular, la coagulación de la sangre, etc. Por todo ello, el mantenimiento de una concentración normal de minerales en los líquidos corporales es vital para nuestro cuerpo.

Los minerales, o microelementos, desempeñan un importante papel en el buen funcionamiento tanto físico como mental del organismo. Las necesidades diarias de minerales son muy pequeñas, sin embargo, su deficiencia puede ser el principio de un sinfín de enfermedades.

Quienes toman cantidades suficientes de hierro, calcio, yodo, ofrecen más resistencia a enfermedades ordinarias que los demás, ya que sienten menos fatiga y conservan sus facultades físicas y mentales incluso en edad avanzada.

 Los minerales están presentes en las carnes, vegetales, frutas, lácteos, cereales, es decir en todos los alimentos, de ahí que nuestra dieta diaria debe contener cantidades apropiadas de todos los nutrientes, pues de esta manera estamos aportando a nuestro organismo todos los elementos necesarios para su correcto funcionamiento, ayudando a prevenir de esta manera la aparición precoz de cualquier enfermedad.

 La mejor manera de balancear nuestra alimentación es recordando la llamada “pirámide nutricional”, donde la base (mayor proporción) la dan los carbohidratos, y la cúspide (menor cantidad) está dada por las grasas.

Antes de hablar acerca de los nutrientes debemos aclarar que alimentarse no es lo mismo que nutrirse; la alimentación comprende un conjunto de actos voluntarios y conscientes que van dirigidos a la elección, preparación e ingestión de los alimentos, fenómenos muy relacionados con el medio sociocultural y económico, y determinan al menos en gran parte, los hábitos dietéticos y el estilo de vida; en tanto que la nutrición es la ciencia que examina la relación entre dieta y salud y se refiere, tanto a los nutrientes que componen los alimentos como al conjunto de fenómenos involuntarios que suceden en nuestro cuerpo tras la ingestión de los alimentos, es decir, la digestión, la absorción (o sea el paso desde el tubo digestivo a la sangre de los nutrientes), y la asimilación en las células del organismo. Surgen entonces algunas preguntas: ¿Qué y cuáles son los nutrientes que necesitamos?  ¿Cómo debemos alimentarnos para nutrirnos? ¿Cómo consigo una dieta balanceada?
Cuando hablamos de nutrición inmediatamente se nos viene a la mente la palabra DIETA, y pensamos y creemos que dieta es dejar de comer, matarnos de hambre, sacrificar nuestros más preciados gustos, etc., ¡y nada hay más alejado de la realidad!, pues llevar una dieta no es más que regular lo que ingerimos diariamente, ofreciendo a nuestro cuerpo todos los nutrientes necesarios para su regular y buen funcionamiento. 
 Piramide Nutricional
 
A continuación, le ofrecemos una dieta básica equilibrada, que puede servir como modelo, la misma que para que dé óptimos resultados deberá ir de la mano con el ejercicio diario, claro está que en caso de sufrir alguna dolencia o enfermedad específica la dieta tendrá que ser adaptada para cada necesidad:
 

  DIETA SANA

Beba mucho líquido durante todo el día, un mínimo de 2,5 a 3 litros, entre agua y jugos de fruta, en una proporción de 2/1. Evite el café, así como  los refrescos con cafeína y gaseosas. Disminuya el consumo de leche a un vaso al día. Ejercítese diariamente 30 minutos por lo menos.

 

 dietadesayuno

dietaalmuerzo

dietacena

 

 

 

  • NOTA: Para las medias tardes y las medias mañanas sugerimos consumir frutas frescas (manzana, kiwi, sandía, melón, etc.), y un puñado de frutos secos como las almendras o nueces ya que las mismas contienen buenas cantidades de aceites vegetales necesarios para una sana nutrición. Es conveniente no usar frituras en nuestros alimentos, y para aderezar las ensaladas usar aceite de oliva en pequeñas cantidades.

 El secreto para mantener una salud de hierro y sentirnos alegres, fuertes y sanos y de esa manera prevenir enfermedades que más tarde nos pueden costar muchos sinsabores; es verificar que su alimentación sea variada (mezcle colores, olores y sabores), que sea suficiente (no se salte ninguna comida, respete sus horarios) y que esté bien equilibrada (poco de lo que le gusta mucho y siempre come, y más de lo que nunca come).

 Dra. Lorena Calderón de C.
Gastroenteróloga – Nutricionista
Asesora Medica LLS Seguros